Escuchar un pitido, un zumbido o un silbido que nadie más percibe puede resultar desconcertante. A este fenómeno se le conoce como acúfeno o tinnitus, y afecta a millones de personas en todo el mundo.
En algunos casos aparece de forma puntual y desaparece por sí solo. En otros, puede mantenerse durante semanas, meses o incluso hacerse crónico, llegando a afectar al descanso, la concentración o el bienestar emocional.
Aunque los acúfenos no son una enfermedad en sí misma, sí constituyen un síntoma que merece ser evaluado para identificar su posible origen y determinar el abordaje más adecuado.
¿Qué son los acúfenos?
Los acúfenos, también conocidos como tinnitus, son la percepción de un sonido sin que exista una fuente sonora externa. Pueden manifestarse como pitidos, zumbidos, silbidos, chasquidos o pulsaciones, y afectar a uno o ambos oídos o percibirse en el centro de la cabeza.
Las causas más frecuentes son:
- Exposición continuada a ruidos intensos.
- Pérdida auditiva asociada a la edad.
- Tapones de cerumen.
- Algunos medicamentos.
- Estrés y ansiedad.
- Determinadas enfermedades del oído o del sistema circulatorio.
¿Qué sonidos pueden percibirse?
Cada persona describe los acúfenos de forma diferente.
Los sonidos más habituales son:
- Pitidos.
- Zumbidos.
- Silbidos.
- Chirridos.
- Chasquidos.
- Pulsaciones sincronizadas con el pulso.
- Sonidos similares al viento o a un motor.
Su intensidad también puede variar. Algunas personas apenas los perciben en ambientes silenciosos, mientras que otras sienten que interfieren en su vida diaria.
¿Por qué se producen los acúfenos?
Los acúfenos pueden tener múltiples causas y, en muchas ocasiones, intervienen varios factores al mismo tiempo.
1. Pérdida auditiva
Es una de las causas más frecuentes.
Cuando existe una disminución de la información que llega desde el oído al cerebro, este puede compensarla aumentando la actividad de determinadas áreas auditivas, favoreciendo la percepción de sonidos inexistentes.
Por ello, muchas personas con acúfenos presentan también algún grado de pérdida auditiva, aunque inicialmente no sean conscientes de ello.
2. Exposición a ruidos intensos
La exposición repetida a niveles elevados de ruido puede dañar las células sensoriales del oído interno.
Esto puede ocurrir por:
- Conciertos y festivales.
- Discotecas.
- Auriculares a un volumen elevado.
- Entornos laborales ruidosos.
- Maquinaria industrial.
Proteger la audición frente al ruido es una de las medidas preventivas más importantes.
3. Estrés y ansiedad
El estrés no suele ser la causa directa del acúfeno, pero sí puede aumentar su intensidad o hacer que la persona sea más consciente de él.
Además, los propios acúfenos pueden generar ansiedad, creando un círculo difícil de romper.
4. Tapón de cerumen
Una acumulación importante de cerumen puede alterar la transmisión del sonido y producir temporalmente sensación de oído taponado junto con pitidos.
Su eliminación por un profesional suele resolver estos casos.
5. Algunos medicamentos
Existen medicamentos que pueden asociarse a la aparición o empeoramiento de los acúfenos, especialmente cuando se utilizan en dosis elevadas o durante periodos prolongados.
Nunca debe suspenderse un tratamiento sin consultar previamente con el médico.
6. Otras enfermedades
En algunos casos, los acúfenos pueden relacionarse con:
- Alteraciones del oído interno.
- Enfermedad de Ménière.
- Problemas de la articulación temporomandibular (ATM).
- Alteraciones vasculares (especialmente cuando el sonido sigue el ritmo del pulso).
¿Cuándo conviene realizar una evaluación?
Aunque muchos acúfenos no representan una urgencia médica, sí es recomendable acudir a un especialista cuando:
- Aparecen de forma repentina.
- Persisten durante varios días o semanas.
- Se acompañan de pérdida auditiva.
- Existen mareos o vértigos.
- Solo afectan a un oído.
- El sonido sigue el ritmo del pulso.
- Interfieren con el sueño o la calidad de vida.
Una evaluación auditiva permite descartar causas tratables e identificar si existe una pérdida auditiva asociada.
¿Cómo se evalúan los acúfenos?
El estudio comienza con una entrevista detallada para conocer:
- Cuándo comenzaron.
- Cómo es el sonido.
- En qué situaciones aumenta o disminuye.
- Cómo afecta a la vida diaria.
Posteriormente pueden realizarse distintas pruebas audiológicas, como:
- Audiometría tonal.
- Audiometría verbal.
- Timpanometría.
- Evaluación de la función auditiva según cada caso.
Si durante la evaluación aparecen signos que requieran una valoración médica, el audioprotesista puede recomendar la derivación al especialista correspondiente.
¿Existe tratamiento para los acúfenos?
No existe un tratamiento único que elimine todos los acúfenos, ya que su origen puede ser muy diferente en cada persona.
Sin embargo, en muchos casos es posible reducir su impacto mediante un abordaje individualizado que puede incluir:
- Tratamiento de la causa cuando es identificable.
- Adaptación de audífonos si existe pérdida auditiva.
- Terapias sonoras.
- Estrategias de habituación.
- Educación sobre el funcionamiento del tinnitus.
- Manejo del estrés cuando influye en la percepción del síntoma.
El objetivo no siempre es hacer desaparecer el sonido, sino conseguir que deje de condicionar la vida cotidiana.
Preguntas frecuentes
¿Los acúfenos desaparecen solos?
Depende de la causa. Algunos desaparecen tras una exposición puntual al ruido, mientras que otros requieren una evaluación para determinar su origen.
¿Los acúfenos significan que estoy perdiendo audición?
No siempre, aunque con frecuencia se asocian a algún grado de pérdida auditiva.
¿El estrés puede provocar acúfenos?
El estrés puede aumentar la percepción de los acúfenos o hacer que resulten más molestos, aunque normalmente no es la única causa.
¿Dormir poco empeora los acúfenos?
Muchas personas perciben un aumento de la intensidad cuando existe cansancio, estrés o falta de descanso.
Convivir con los acúfenos es posible con el abordaje adecuado
Los acúfenos pueden generar preocupación, especialmente cuando aparecen por primera vez. Sin embargo, una evaluación temprana permite identificar posibles causas, descartar situaciones que requieren atención médica y establecer estrategias para reducir su impacto en el día a día.
En Arrecife Audiología Barcelona realizamos una valoración personalizada para comprender cómo afectan los acúfenos a cada persona y orientar el abordaje más adecuado en función de sus necesidades.

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