Cuando pensamos en cuidar el cerebro solemos hablar de alimentación, ejercicio físico o estimulación mental. Sin embargo, en los últimos años la investigación también ha puesto el foco en otro aspecto menos conocido: la salud auditiva.
Diversos estudios han observado que las personas con pérdida auditiva no tratada presentan un mayor riesgo de experimentar deterioro cognitivo con el paso del tiempo. Aunque esto no significa que una condición cause directamente la otra, sí refuerza la importancia de detectar y tratar los problemas de audición de forma temprana.
En este artículo repasamos qué dice la evidencia científica y por qué escuchar bien también forma parte del envejecimiento saludable.
¿Existe relación entre la audición y la cognición?
Sí. Diversos estudios han encontrado una asociación entre la pérdida auditiva no tratada y un mayor riesgo de deterioro cognitivo en personas mayores. Aunque la investigación sigue avanzando y no puede afirmarse una relación causal directa, mantener una buena salud auditiva forma parte de un envejecimiento saludable.
Lo que muestran los estudios
- La pérdida auditiva es frecuente a partir de los 60 años.
- Escuchar requiere un mayor esfuerzo cuando existe pérdida auditiva.
- Algunas investigaciones relacionan la pérdida auditiva no tratada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
- La detección precoz y el tratamiento pueden ayudar a mantener la comunicación y la participación social.
¿Qué es la cognición?
La cognición engloba las capacidades que nos permiten comprender el mundo y desenvolvernos en la vida diaria, como:
- La memoria.
- La atención.
- El lenguaje.
- La comprensión.
- La capacidad para resolver problemas.
- La velocidad de procesamiento de la información.
Estas funciones cambian con el envejecimiento, pero diversos factores pueden influir en cómo evolucionan, entre ellos la salud cardiovascular, el ejercicio físico, la vida social y, cada vez más, la salud auditiva.
¿Por qué una pérdida auditiva puede influir en la salud cerebral?
Los investigadores plantean varias hipótesis que podrían explicar esta asociación.
1. Mayor esfuerzo para escuchar
Cuando una persona escucha peor, el cerebro necesita dedicar más recursos para interpretar los sonidos y comprender las conversaciones.
Ese esfuerzo adicional puede dejar menos recursos disponibles para otros procesos cognitivos.
2. Menor estimulación auditiva
Si determinados sonidos dejan de percibirse durante años, algunas áreas del cerebro reciben menos información auditiva.
La investigación continúa estudiando cómo puede influir este fenómeno en el funcionamiento cerebral.
3. Aislamiento social
Las personas con pérdida auditiva suelen evitar progresivamente reuniones, conversaciones o actividades sociales porque seguirlas resulta cada vez más difícil.
El aislamiento social se considera uno de los factores que pueden influir negativamente en la salud cognitiva.
¿Qué dice la evidencia científica?
En los últimos años se han publicado estudios observacionales de gran tamaño que muestran una asociación entre pérdida auditiva y deterioro cognitivo.
Además, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud incluyen el tratamiento de la pérdida auditiva como una de las medidas que pueden contribuir a reducir factores de riesgo modificables relacionados con la salud cognitiva.
Sin embargo, los especialistas recuerdan que la relación es compleja y que intervienen muchos otros factores, como la edad, la salud cardiovascular, el nivel educativo o el estilo de vida.
Por ello, actualmente no puede afirmarse que tratar la pérdida auditiva prevenga por sí solo el desarrollo de una demencia.
¿Qué beneficios puede aportar tratar una pérdida auditiva?
Cuando una pérdida auditiva afecta a la comunicación, una intervención temprana puede ayudar a:
- Comprender mejor las conversaciones.
- Reducir el esfuerzo necesario para escuchar.
- Favorecer la participación social.
- Mantener una vida activa.
- Mejorar la calidad de vida.
El objetivo principal del tratamiento es facilitar la comunicación y el bienestar diario.
¿Cuándo conviene revisar la audición?
Es recomendable solicitar una valoración si:
- Tienes más de 60 años.
- Te cuesta seguir conversaciones en ambientes con ruido.
- Tus familiares comentan que escuchas peor.
- Subes con frecuencia el volumen de la televisión.
- Hace años que no realizas una revisión auditiva.
Detectar una pérdida auditiva de forma temprana permite valorar las opciones más adecuadas para cada persona.
¿Qué papel tienen los audífonos?
Cuando están indicados, los audífonos pueden mejorar la comprensión del habla y facilitar la comunicación en situaciones cotidianas.
Su adaptación debe realizarse siempre tras una evaluación auditiva completa y ajustarse al grado de pérdida auditiva, al estilo de vida y a las necesidades de cada usuario.
Preguntas frecuentes
¿La pérdida auditiva provoca demencia?
No. La evidencia científica muestra una asociación entre ambas, pero no demuestra que la pérdida auditiva sea la causa directa de una demencia.
¿Usar audífonos protege el cerebro?
Los audífonos ayudan a mejorar la comunicación y a reducir el esfuerzo auditivo cuando existe pérdida de audición. La investigación continúa estudiando su posible impacto sobre la salud cognitiva a largo plazo.
¿A partir de qué edad conviene revisar la audición?
A cualquier edad si aparecen síntomas, aunque a partir de los 60 años es recomendable incorporar revisiones periódicas.
¿Qué puedo hacer para cuidar mi salud cerebral?
Mantener una vida activa, realizar ejercicio físico, controlar los factores de riesgo cardiovascular, participar en actividades sociales y cuidar la salud auditiva son medidas que contribuyen a un envejecimiento saludable.

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